Las palas
Una pala es una herramienta indispensable para jardinar mejor o desplazar materiales. Existen varias formas de pala y cada modelo corresponde a un uso específico.
Los diferentes tipos de palas para jardinería
Cada pala está destinada a un uso bien preciso. Así, encontrará:
- La pala de acero, que se distingue por su cabeza metálica y permite palear y cavar el suelo
- La pala redonda es muy apreciada por su capacidad para penetrar materiales como la arena, la grava y la tierra
- La pala cuadrada o pala-bêche permite raspar la superficie plana y dispone de gran capacidad gracias a su hoja ancha y plana
- El transplantador, que se presenta en forma de paleta con mango corto
- El louchet está dotado de una cabeza larga y estrecha para trabajar suelos pesados y arcillosos
Algunos criterios para elegir una pala
La elección debe hacerse en función de las tareas a realizar. Una cabeza hueca o con bordes es adecuada para palear todo tipo de materiales. Optando por una pala de cabeza cuadrada, es posible transportar mayor cantidad de materiales. Para mayor comodidad, opte por una pala de cabeza redonda. Para trabajos de excavación, lo ideal es decantarse por una pala con cabeza de acero y mango de carbono.
Ya sea para un uso prolongado u ocasional, siempre se recomienda tener en cuenta la robustez de la pala. Para ello, su cabeza debe estar fabricada con un material resistente. En cuanto a su mango, es preferible que sea de policarbonato, madera sólida o acero templado.