Ralladores
En una cocina, el rallador es un utensilio indispensable para rallar cítricos, verduras, queso u otros alimentos.
Las diferentes cuchillas del rallador
Destinado a funciones precisas, un rallador también dispone de cuchillas bien diferenciadas
El rallador de grano fino
Dotado de varios orificios finos, sirve principalmente para realzar con sutileza los sabores en una preparación, perfeccionar un postre o decorar una pastelería. Un rallador de grano fino sirve para cortar clavos de olor, nuez moscada, pero también para rallar frutos secos, chocolate, etc.
El rallador de grano grueso
Permite extraer trozos grandes conservando cierta finura. Gracias a sus alvéolos más amplios y menos numerosos, este tipo de rallador permite rallar de forma más gruesa. Es adecuado para verduras de carne firme y alimentos destinados a la cocción.
El rallador de queso
Dispone de alvéolos adaptados a los quesos para una mejor conservación de los sabores. Rápido y fácil de usar, permite distribuir mejor el queso.
El rallador de doble filo
Permite cortar láminas finas y es adecuado para calabacines, coles o quesos. Un rallador de doble filo permite crear virutas de chocolate, frutas o verduras.
El rallador para ralladura de cítricos
Para obtener ralladuras de cítricos en forma de tira o en polvo, esta cuchilla de rallador es la adecuada. También se utiliza para rallar chocolate, variedades de queso, jengibre y especias.
Mantenimiento de un rallador
Cada rallador tiene sus propias precauciones de uso en cuanto a su limpieza. Se recomienda secar el rallador inmediatamente después de lavarlo.