Shockers de defensa
Un shocker adopta la forma de una caja sostenida con toda la mano, un tubo tipo linterna o un modelo plano que se desliza en el bolsillo. Las longitudes van de 10 a 25 cm para masas de 100 a 300 g. La carcasa combina un polímero ABS reforzado con insertos de caucho antideslizantes, mientras que los electrodos y las bandas laterales son de acero inoxidable. Un capuchón protege los contactos durante el transporte.
Alimentación, mandos y mantenimiento
La mayoría de los modelos incorporan un acumulador de litio-ion recargable por puerto USB o por contactos retráctiles, con indicador de carga LED; las versiones antiguas funcionan con pila de 9 V. Muchos integran una linterna LED y un doble mando, cursor de seguridad seguido de botón, que evita las activaciones involuntarias. El formato determina el transporte: funda de nylon con pasador de cinturón, clip rígido o cordón. El mantenimiento consiste en limpiar los electrodos, mantener los contactos secos y recargar el acumulador cada dos o tres meses. Estos aparatos pertenecen a la defensa personal electrónica.